31/01/26

La industria aceitera registró en 2025 un volumen récord de procesamiento de oleaginosas

 

 

 

La industria aceitera argentina finalizó 2025 con un desempeño histórico que reafirma su peso estratégico dentro del complejo agroindustrial y exportador. De acuerdo con un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el procesamiento total de oleaginosas alcanzó las 47,64 millones de toneladas, el mayor volumen jamás registrado, superando el récord previo de 2016 y llevando a las plantas a niveles de actividad que no se observaban desde hacía más de diez años.

Según el análisis de la BCR, este resultado fue posible gracias a una combinación favorable de factores del lado de la oferta. En particular, el organismo destacó el buen nivel de disponibilidad de soja y girasol, cultivos centrales para el complejo aceitero y responsables de gran parte del crecimiento productivo observado durante el año.

Más allá del récord en términos absolutos, el dato también refleja un uso mucho más intensivo de la infraestructura instalada. Con la molienda alcanzada en 2025, la capacidad ociosa del sector se redujo al 28,2%, el registro más bajo desde 2011, lo que evidencia un funcionamiento más ajustado del parque industrial tras varios años de desempeño moderado.

Del total procesado, 42,63 millones de toneladas correspondieron a soja, lo que ubicó a 2025 como el segundo mejor año histórico para ese cultivo, solo detrás del máximo alcanzado en 2016. El girasol, por su parte, mostró una performance sobresaliente: la molienda trepó a 4,63 millones de toneladas, el mayor volumen desde el año 2000 y un 68% superior al de 2016, consolidando su recuperación dentro del esquema industrial.

El resto de las oleaginosas tuvo una participación menor, aunque con una mejora relevante frente a períodos anteriores. Este grupo superó en un 47% el volumen del año previo y se ubicó un 27% por encima del promedio de los últimos cinco años, impulsado principalmente por el buen desempeño del maní.

Desde una perspectiva de largo plazo, el informe recuerda que la industria aceitera argentina experimentó una expansión acelerada entre mediados de los años setenta y 2011, apalancada por la adopción de la soja como cultivo dominante y por fuertes inversiones en plantas de gran escala. No obstante, en la última década ese proceso perdió dinamismo: entre 2010 y 2020 la molienda cayó un 2%, reflejando restricciones estructurales para ampliar la oferta de oleaginosas.

En este marco, la BCR señala que el récord de 2025 también estuvo parcialmente sostenido por el aumento de las importaciones temporarias de soja desde países vecinos. Mientras que en 2010 este mecanismo era marginal, en los últimos años osciló entre 4 y 10 millones de toneladas, con un promedio de 6,7 millones de toneladas en el último quinquenio, lo que permitió mantener elevados niveles de actividad industrial pese al estancamiento de la producción local.

De cara al futuro, el informe concluye que la capacidad instalada aún permite procesar mayores volúmenes y seguir agregando valor a la producción primaria. Sin embargo, advierte que para alcanzar nuevos saltos relevantes será imprescindible retomar una senda de crecimiento de la producción de oleaginosas, con un foco puesto en mejoras de productividad.

 

 

Caritas

 

UCSF

 

 

 

 

 

 

 

Noticias más leídas...

Honorable Concejo Municipal

 

Carnaval 2026 en Arroyo Seco

 

Fiesta Patronal Capilla Ntra. Sra. de Lourdes

 

Se reinician las obras del Hospital Regional Sur de Rosario

 

Convocatoria para Artesanos – Carnaval 2026

 

 

 

Farm. Carolina Carfagno

 

 

Desarrollado por Rodrigo Guidetti