12/10/13
Distinguieron a Sara Rus
Por iniciativa de los concejales del Frente para la Victoria-PJ, Norma López y Roberto Sukerman, el Concejo Municipal de Rosario declaró visitante distinguida a Sara Rus
En el acto, más de 250 alumnos vivenciaron las palabras de una luchadora incansable que a sus 86 años, maravilló a los presentes con su historia.
La secuencia de palabras de esa mujer casi diminuta portando el pañuelo blanco inundó el silencio de un recinto que quedó chico ante la inmesidad del relato mientras las lágrimas, las sonrisas, el asombro, la esperanza y sobretodo, la memoria, colmaban cada centímetro del rostro de los presentes.
Sara Rus ingresó a la sala de sesiones del Concejo Municipal de Rosario con una sonrisa en el rostro, acompañada por su hija Natalia y su yermo José Scheinkoff. En las gradas, más de 250 alumnos de escuelas secundarias esperaban ansiosos el relato sobre sus dos tragedias: la de la ocupación nazi en su Polonia natal y el secuestro de su hijo Daniel en 1977 durante la dictadura argentina.
"Sigo luchando por la memoria y por la justicia", dijo Schejne Miriam Laskier de Rus, popularmente conocida como Sara Rus quien agregó "y en ustedes, los jóvenes, esa lucha debe continuar, ese es mi deseo como deseo también que nuestra presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, se recupere lo antes posible".
Con un relato preciso que por momentos se llenaba de dolor y dejaba resquicios de humor, Rus hizo un resumen de la tragedia que le tocó vivir en la Alemania Nazi y cómo la arrebataron de su Polonia natal llevándola a los campos de concentración hitlerianos.
Entre separaciones forzosas de su madre, la muerte de su padre, el trabajo esclavo en una fábrica, el trato infrahumano y el traslado a Auschwitz-Birkenau, Sara se enamoraría con solo 14 años de quien sería su marido y el padre de sus hijos: "Lo ví y me gustó y al parecer a él también le gusté. Pero la guerra estaba sobre nosotros. Nos enamoramos y un día le comenté que tenía un tío en Argentina y él me dijo que sabía mucho de ese país. Entonces me anotó en una libreta, que siempre llevé conmigo, que si sobrevivíamos nos encontraríamos el 5 del 5 del 45 en el Kavanagh un emblemático edificio de Buenos Aires".
"Increíblemente, ese fue el día que nos liberaron a mí y mi madre del campo de concentración de Auschwitz", recuerda. Al concluir la guerra, Sara, que pesaba 26 kilos, tuvo noticias de que su futuro esposo estaba vivo. Ambos se reencontraron en Polonia, donde ella regresó con su madre tras un periplo por Austria y Alemania. En 1948 viajaron a Paraguay y tiempos después, y luego de gestionar su radicación ante Eva Perón, finalmente llegaron a la Argentina.
"En 1950 nació Daniel. Ese chico fue una bendición. Desde niño dijo que sería físico atómico. En 1976 entró a trabajar a la Comisión Nacional de Energía Atómica (estatal) y el 15 de julio de 1977 fue secuestrado junto a varios compañeros. Nunca más supe de él", dice Sara.
Ese día comenzó el otro vía crucis que la llevó a hacer incesantes periplos por ministerios, sin respuesta alguna sobre Daniel, hasta que se unió a las Madres y en pleno apogeo de la dictadura, comenzó a participar de sus rondas en la plaza de Mayo frente a la Casa de Gobierno.
"¿Cómo hago para seguir? Sigo porque amo la vida: morir es mucho más fácil que vivir", afirmó hace un tiempo Sara Rus.
La ceremonia
El acto se inició con palabras de la vicepresidenta primera del Concejo, Norma López, quien, tras destacar la asistencia de escuelas e institutos educativos de nuestro medio, que colmaron las gradas del recinto de sesiones, destacó "la posibilidad de tener entre nosotros a Sara Rus, ya que consideramos un honor que comparta con nosotros este homenaje a su trayectoria".
Seguidamente, el concejal Roberto Sukerman, presidente del bloque Frente para la Victoria y López, la acompañaron en el izamiento de la bandera en el recinto, luego de lo cual la referida edila relató como nació la iniciativa de lograr que la homenajeada arribara a Rosario para, en su nombre, recalcar lo que significa el logro de memoria, verdad y justicia, tras la desaparición de su hijo y otros miles de argentinos.
En ese sentido agradeció al juez Daniel Rafecas por sus gestiones, al Museo del Holocausto, a la Dirección de Derechos Humanos de la provincia y "a todos aquellos que han hecho posible, con su trabajo, que hoy esté presente Sara".
Palabras de Sukerman
El titular del bloque del FpV agradeció la presencia de los educandos , "quienes seguramente aprovecharán las experiencias vividas por Sara para trabajar la temática del holocausto y del terrorismo de Estado en Argentina".
"Es fundamental que podamos concretar este tipo de actividades con estudiantes secundarios, quienes multiplicarán con su amigos y sus familias el testimonio de Sara, tras lo cual también bucearán acerca de la información de los que fueron esos episodios aberrantes".
Como reflexión final , Sukerman hizo hincapié en que "tras las palabras de Sara nos llevaremos de aquí el concepto básico de mantener viva la memoria y el entendimiento de que los momentos más difíciles de la historia en los que se producen determinados hechos como lo son los genocidios y los delitos de lesa humanidad, no son episodios del pasado, sino que en la actualidad también hay ese tipo de atrocidades. Esto que escucharemos como experiencia de vida, no sólo sucedió, sino que en determinados lugares del mundo están ocurriendo en este mismo momento por cuestiones diversas".
"Es necesario que tomemos debida cuenta de lo que escuchemos de aquí en más para poder precisar aún más nuestro porvenir. Nadie está exento de sufrir una persecución, por lo que dice, por lo que pide, por lo que expresa", concluyó Sukerman.
Autoridades
Participaron de la ceremonia el diputado provincial y presidente de la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados, Eduardo Toniolli; el vicerrector de la U.NR., magister Eduardo Seminara; la subsirectora del Museo de la Memoria, Viviana Nardoni; el presidente de la DAIA, Daniel Epstein, junto a miembros de esa institución; la presidenta de Kehila Rosario, Susana Kozuch; los doctores Gustavo Salvador y Gustavo Franceschini por el Colegio de Magistrados y la coordinadora del Proyecto Educativo Cultural "Shoa Ukbura" "Holocausto y Valentía", Evelyn Gerson, a quienes acompañó el rabino Daniel Dolinski.
Adhesiones
Vale apuntar que expresaron su adhesión al homenaje, el ministro de Defensa de la Nación, Agustín Oscar Rossi ; el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, Luis Daniel Rubeo; el obispo Federico Pagura y los concejales Héctor Cavallero y María Fernanda Gigliani, del bloque del Partido de Progreso Social.
Sara Rus recibió a continuación, de parte de Toniolli y Sukerman, copia del decreto por la que se la declaró Visitante Distinguida, tras lo cual López y Seminara hicieron lo propio con el diploma correspondiente.
También fue objeto de la entrega de presentes por parte de Viviana Nardone, así como de la Asociación Israelita, de la DAIA y de alumnos del Superior de Comercio.
La vicepresidenta primera del Concejo, en la prosecución del acto, visiblemente emocionada, tuvo a su cargo la lectura de la nota enviada por las madres de Plaza 25 de Mayo de Rosario.
En sus párrafos salientes la misiva señala: "Mayormente no lloro -le escuchamos decir alguna vez a Sara Rus, quien simplemente hizo lo mismo toda la vida: luchar por no olvidar. Para que los nazis de Alemania y los nazis que desataron el horror en Argentina nunca más tengan la fuerza que tuvieron".
"Sara Rus es una de esas mujeres de valentía torrencial que descubren cada día que la lucha y el amor son los más poderosos impulsos de vida".
"Las Madres de Plaza 25 de Mayo de Rosario hemos transitado ese duro aprendizaje que supone enfrentar el dolor y trascender nuestras historias personales, para iniciar junto a otros familiares una búsqueda colectiva, nombrtando las tres palabras prohibidas: Aparición con vida".
Luego de la distinción, Rus brindó una charla a alumnos de distintas escuelas de la ciudad, quienes realizaron preguntas relacionadas con su vida y su trayectoria en defensa de los derechos humanos.
La vida en democracia
En 2007, la escritora Eva Eisenstaedt (1940-) publicó la biografía de Sara Rus:Sobrevivir dos veces, de Auschwitz a Madre de Plaza de Mayo.
El libro fue traducido al alemán y en 2010 se presentó en la Feria Mundial del Libro en Fráncfort, Alemania.
En diciembre de 2008, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le entregó el premio Azucena Villaflor por su trayectoria en defensa de los derechos humanos.
El 4 de diciembre de 2009, el Colegio Nacional N.º 9 Justo José de Urquiza de Buenos Aires ―institución en la que su hijo Daniel Lázaro Rus finalizó los estudios secundarios con notables calificaciones― realizó un emotivo Homenaje a la Memoria de Daniel Rus, en que se instaló en la biblioteca una placa en su memoria.
En marzo de 2010 el Honorable Concejo Municipal de la ciudad de Mar del Plata la declaró ciudadana ilustre. Posteriormente, en julio de 2010, la Defensoría del Pueblo de la Nación le entregó una placa de reconocimiento a su trayectoria y su lucha por los derechos humanos.
El 4 de agosto del 2010 la legislatura porteña la declaró Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires (Ley 3237/09).
En 2012 viajó al campo de concentración de Auschwitz, donde participó en la Marcha por la Vida.
Escuelas participantes
De la ceremonia participaron alumnos de las escuelas San Martín de Porres, la Guardia, Sor María Josefa Roselló, Técnica Laureana Ferrari de Olazábal, Bialik, Cristo Rey, Gregoria Matorras y Superior de Comercio General San Martín, así como el Instituto Zona Norte.