Avril, una chiquita de 4 años, hace 10 meses que permanece en estado de coma con respirador artificial en el Hospital Militar en Buenos Aires, corre peligro de ser desconectada por autoridades del mismo
La vida para Silvina y Adrían cambió por completo un 10 de julio de 2012 cuando Avril, su hija de tres años, festejaba el cumpleaños de una amiguita y le dijo a su mamá que sentía que le dolía la cabeza, al rato se descompuso y se desvaneció.
Desde ese momento Avril permanece en estado de coma sin conocerse con certeza cuál fue la causa que la llevó a ese situación.
Permaneció varios meses internada en el Hospital Italiano de Rosario, luego ante la falta de respuestas y para un mejor tratamiento fue derivada a un Centro de Rehabilitación Respiratoria (CIREC) en Buenos Aires; tras padecer una neumonía, Avril fue trasladada al Sanatorio Sagrado Corazón de Capital Federal.
Luego fue derivada nuevamente al Centro de Rehabilitación Respiratoria, y tras una orden de la obra social de Adrían que es OSECAC, fue trasladada al Hospital Militar, también en Capital Federal. A partir de ese traslado comienza una verdadera lucha contra el sistema que libran Adrián y Silvina, ya que el pasado viernes 24 de mayo personal del INCUCAI y del Hospital procedieron a realizarle un electroencefalograma el cual no mostró actividad cerebral, ante este panorama directivos del Hospital propusieron desconectarla para "dejarla ir", ante esta situación y temiendo lo peor, Adrían y Silvina realizaron una denuncia ante la Comisaría 31° del B° de Belgrano en Capital, la cual dispuso una guardia permanente de un agente frente a la puerta de la habitación donde Avril descansa.
Su papá consultó a un escribano quien labró un acta donde consta que la niña no puede ser desconectada porque no hay ninguna ley que lo permita, y dejan constancia de maltratos como por ejemplo, un día, recién ingresada los papás descubrieron que la pequeña presentaba muchos pinchazos en el brazo y en las piernas a tal punto que la mamá de Avril se descompuso al verla; la palabra de las enfermeras fue: "tuvimos que pincharla varias veces porque no le encontrábamos la venita".
Adrían y Silvina culpan a la obra social Osecac de querer desconectar a Avril porque ya no quieren seguir cubriéndola; Adrían, un operario de una fábrica (Carlos Boero S.A) , viaja de lunes a jueves a su trabajo en Rosario y vuelve a Buenos Aires los fines de semana,
Silvina, en tanto, literalmente vive en el hall del Hospital; los compañeros de trabajo de Adrián y amigos y familiares le envían dinero para que puedan subsistir mientras conservan la esperanza de volver a tener a su hija a su lado. Adrián nos contó que su sostén fueron las palabras del Padre Ignacio quien les dijo: "Quédense tranquilos, Avril va a despertar".
El próximo lunes volverán a realizarle un electroencefalograma para conocer el estado cerebral de la chiquita y sus papas temen el resultado ya que les dijeron que de dar igual al anterior, Avril sería desconectada del respirador que hoy la mantiene con vida.
Una historia que pone en primer plano una discusión que la sociedad argentina aún no se ha animado a entablar que es la "muerte digna" o eutanasia.
Fuente: NE
Farm. Carolina Carfagno