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11/01/13

La virgen de Centeno volvió a llorar

 

La dueña de la imagen sostiene que "es la impotencia de la madre ante las miserias humanas"

 

 

En la localidad de Centeno, a 100 kilómetros al noroeste de Rosario, María José Reynoso aseguró que la estatuilla de la virgen María Rosa Mística que tiene en su casa volvió a llorar lágrimas de sangre. 

La primera vez fue hace un mes, frente al oratorio de esa localidad, cuando la virgen le "señaló" a la mujer un lugar donde se podía extraer agua bendita para realizar curaciones. El nuevo acontecimiento sucedió ayer, alrededor de las 15, mientras María José estaba en oración con la virgen.

"Hay una gran preocupación que lo vengo diciendo de la Madre, por la maldad, las miserias humanas y nos cuesta llegar a su llamada, en la eucaristía, que está su propio hijo. No es simplemente ir y comulgar, la Madre demuestra a su hijo cuándo es el momento de la consagración. Nos falta entender que no es comulgar por comulgar, tenemos que ser conscientes de que estamos recibiendo el cuerpo de Cristo", aseguró María José a El Ciudadano.

Y atinó que las lágrimas de la virgen, que son más que las que mostraba hace un mes, transmiten su dolor, y que no es una manifestación para ponerse contentos. "Es la impotencia de la Madre ante las miserias humanas como la droga, el alcohol, el aborto, los vicios. La virgen está arriba de la heladera de mi casa, con flores, es muy preciada para mí", agregó.

"Es impresionante verla llorar, estamos todos conmovidos y el gran deseo es el de una pronta conversión a un mundo mejor. Estoy esperando que me guíe, estoy en oración con ella para poder cumplir su voluntad, no tiene que haber miserias humanas, nos puede más lo material que lo espiritual, que Dios nos ayude", concluyó Reynoso.

Fuente: El Ciudadano

 

 

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