27/10/26
Reducción de turnos y personal en BASF
El Sindicato de Industrias Químicas y Petroquímicas de Rosario se declaró en asamblea permanente tras la decisión de la multinacional BASF de reducir de cuatro a tres los turnos de trabajo en su planta de General Lagos, en un contexto de menor producción y reducción de personal.
Según informó la empresa, desde el 1° de noviembre la planta funcionará con tres esquemas de trabajo. La medida generó preocupación en el gremio, que ratificó su postura de defender los puestos laborales y los derechos de los trabajadores.
“Hace aproximadamente un mes se trabajaba de lunes a lunes”, señalaron desde el sindicato, al tiempo que advirtieron que actualmente la actividad se desarrolla de lunes a sábados por la mañana.
En un comunicado, BASF explicó que la medida busca “fortalecer la competitividad y sostenibilidad de la operación del negocio de dispersiones y resinas en el largo plazo”. La compañía atribuyó la decisión a una combinación de factores: la caída de la demanda, la sobrecapacidad instalada a nivel local y regional, la presión sobre los precios y el peso de los costos fijos.
La firma subrayó que la decisión “no implica el cierre de General Lagos” y que la planta “continuará operando y mantendrá un rol relevante dentro de la red regional de abastecimiento de la compañía”. También aseguró que el mercado seguirá siendo atendido con normalidad, “bajo los mismos estándares de calidad, seguridad y servicio”.
El recorte en BASF se suma a una serie de señales de enfriamiento en la actividad fabril de la región. La industria santafesina cayó 1,9% en agosto y acumula una baja de 3,3% en lo que va de 2026, según los últimos datos difundidos. En paralelo, otras grandes compañías, como Stellantis en Córdoba, frenaron parte de su producción.
En estos días la empresa abrió una negociación para ofrecer retiros voluntarios con indemnización, extensión de la cobertura de la obra social durante seis meses y un adicional del 20 % sobre la compensación legal.
De acuerdo con el secretario general del sindicato, Rubén Caroselli, la propuesta derivó en una reducción de la dotación. “Hay trece trabajadores menos en la planta”, afirmó el dirigente.
Caroselli precisó que nueve operarios aceptaron el retiro voluntario, cuatro de ellos próximos a jubilarse. Además, indicó que otros cuatro casos fueron considerados por la organización sindical como “despido encubierto”.
La planta de General Lagos emplea alrededor de 150 personas, entre personal directo e indirecto. De ese total, unas 70 pertenecen al sector químico.
La decisión de la compañía se suma a un escenario de retracción y reestructuración que genera inquietud en el sector industrial de la región, mientras el gremio mantiene el estado de asamblea permanente en defensa de las fuentes de trabajo.