19/08/17
San Lorenzo: Bravo Energy, deja a 35 familias sin ingresos
La firma Bravo Energy despidió sin aviso previo a sus empleados. Hay reclamo gremial y el martes habrá audiencia
Los empleados de la planta de Bravo Energy, ubicada en Ruta Provincial 10 y autopista Rosario-Santa Fe, encontraron ayer por la mañana el portón cerrado con candado y se apostaron en el lugar para reclamar por su fuente laboral.
La empresa, presente en Estados Unidos, México, Chile y Argentina, hace rato que acumula deudas fiscales, con proveedores, con el gremio y los trabajadores, a los que adeuda el salario completo de julio y la mitad de junio. La compañía argumenta que, a esta altura, su negocio -reciclado de aceites usados y otros residuos más su traslado seguro- es inviable en el país.
Rubén Pérez, secretario general del Sindicato del Petróleo, Gas y Biocombustibles de San Lorenzo, detalló acerca de los motivos que alegó la empresa,
El sindicalista contó que indicaron "problemas económicos", trascendió, que la firma debe unos 100 mil dólares de gas y otros tanto a la Empresa Provincial de la Energía (EPE).
"La empresa le debe casi dos sueldos a los empleados, parte del mes de junio y todo julio" y que "dos años de aportes sindicales, pero nunca los reclamamos porque sabíamos de estas dificultades económicas y siempre priorizamos que cobren los trabajadores", enfatizó el sindicalista.
Bravo Energy informa en su página web que se dedica al reciclado de aceite usado y su procesamiento para transformarlo en combustible, la destrucción certificada de desechos contaminantes, transporte de sustancias peligrosas y eliminación final de residuos, entre otras capacidades.
Entre sus clientes globales figuran las petroleras Shell y Exxon, la automotriz General Motors, la aerolínea LAN y WallMart, entre otras. Pero "hace un mes que la planta está parada", dice el dirigente sindical. "No hay materia prima, los empleados iban a trabajar pero no había actividad", agrega Pérez.
El secretario de los petroleros explica que, según la empresa, la ecuación económica del negocio ya no es viable, en particular porque su producción es demandante de un alto consumo de electricidad y gas y las tarifas de esos servicios se dispararon en el último año y medio. Los problemas, no obstante, comenzaron en 2012.