01/02/17
Buscan a un adolescente rosarino desaparecido en Chabás
Tiene 15 años y había ido a la casa de su padre, quien lo vio por última vez el jueves pasado. La investigación apunta a varios destino
La intensa búsqueda de un adolescente de 15 años que reside en Rosario y a principio de la semana pasada viajó a Chabás, donde reside su padre, aún no arrojó el resultado esperado y crece el misterio sobre su desaparición.
Una mujer que dijo haber visto al menor tras su desaparición en esta ciudad, donde reside en barrio Triángulo, sobre Gálvez al 5000.
Aunque no surgieron mayores detalles, trascendió que Facundo Gabriel Gervasoni estuvo el martes pasado en Sanford con un primo festejando un cumpleaños, y regresó a la vecina localidad de Chabás donde se presume permaneció hasta el jueves. Ese fue el día que su padre lo vio por última vez, luego de darle 30 pesos para ir al natatorio de un club local donde se dirigió en una bicicleta que más tarde fue encontrada en la zona del parador de ómnibus.
Al perder el rastro de su hijo, el hombre se puso en contacto con su ex mujer y mamá del chico, que no tardó en viajar a Chabás para radicar, en los primeros minutos del último sábado, la denuncia en la comisaría local por averiguación de paradero.
Tampoco dieron los frutos esperados otros aportes provenientes de entrevistas ordenadas por Luna, que también está hurgando en cámaras de seguridad de Rosario conectadas al 911, así como de las emplazadas en localidades del corredor de la ruta nacional 33 para evaluar si hay registros que contribuyan a establecer si el chico volvió a su lugar de residencia o tomó otro rumbo.
Si bien en Chabás la fiscal se encontró con la sorpresa de que este tipo de tecnología no funciona, habrían sido de utilidad imágenes captadas por un equipo de videovigilancia privada que sugerirían la posibilidad de que el menor partió en sentido a Villada, donde ayer se focalizó un fuerte rastrillaje en zona rural y urbana, que al cierre de esta edición aún continuaba.
La investigación también incluyó un procedimiento que derivó en el secuestro de elementos que podrían ser de interés para la causa, como la CPU de una computadora y un medicamento que el chico desaparecido habría consumido cuando estuvo en la casa de su padre y que tendría prescripto un hijo de su actual mujer.
"El menor habría ingerido pastillas de un fármaco indicado para otro joven que vive en ese domicilio, aunque al día siguiente, cuando su padre lo vio por última vez, refiere que estaba bien", reveló ayer un allegado a la investigación, que además puntualizó que el "chico no tenía celular, pero sí cuenta de facebook, lo que explica la incautación de la computadora, aunque en principio no surgió nada sospechoso. Si bien inicialmente todos los indicios apuntaban —acotó— a que el adolescente podría estar en Rosario, con el correr de las horas y al no surgir novedades no se descarta ninguna posibilidad. Por eso se reforzó la búsqueda con más recursos humanos y materiales, aunque lamentablemente aún el panorama es el mismo".
En tal sentido, se avanzó con tareas de rastrillaje en distintas localidades de la zona con la participación de efectivos policiales y brigadas caninas de los bomberos voluntarios de Alcorta, Bigand y Villa Constitución, además de haberse afectado drones para un avistaje aéreo que tampoco arrojó resultados positivos.
El menor es de tez blanca y tiene ojos verdes, mide 1.68 metro de estatura y su cabellera es color castaño con mechas rubias. Y presenta como particularidad que lleva aros en ambas orejas, piercings en su ombligo y labio inferior izquierdo además de un tatuaje en el antebrazo izquierdo con la inscripción "María José".
Al momento de su desaparición vestía la misma remera de la fotografía difundida, un pantalón corto tipo malla color verde con triángulos de color blanco y zapatillas negras con detalles blancos. Cualquier dato puede suministrarse en la sede Rosario de Fiscalía Regional, Montevideo 1968, o comunicarse a los teléfonos 0341-4721898/99.