La oposición buscará en dos sesiones especiales coordinar voluntades para frenar el aumento de las tarifas, aunque el oficialismo ya diseñó una estrategia para bloquearlo
Una de las cuestiones que vuelve difícil el cometido de la oposición es que para abrir el debate se necesita la presencia de dos tercios del total del cuerpo, porque ninguno de los casi noventa proyectos que planean llevar a discusión tiene despacho de comisión.
El Frente para la Victoria y el massimo ratificaron las dos sesiones especiales promovidas y ninguno está dispuesto a ceder porque en esta disputa está como telón de fondo la interna del Partido Justicialista.
Independiente de los tironeos y de las desconfianzas que existen entre el cristinismo y el massismo, lo concreto es que habrá una sesión especial y que existe una alta posibilidad de que confluyan todos los sectores del peronismo para alcanzar el quórum y habilitar el debate.
Si se juntan todos los bloques peronistas la cantidad de legisladores suma 137, dado que el kirchnerismo y aliados podrían aportar 75; el massismo, 37; el Bloque Justicialista, 14; los ex massistas que conducen Darío Giustozzi, 5; el Movimiento Evita, 6. Si a estos se suman los diputados de Libres del Sur, la izquierda y Socialistas, alcanzarán casi 150 presencias en el recinto.
Si bien el oficialismo puede frustrar el tratamiento de la nulidad de las tarifas y el pedido de interpelación del ministro de Energía, José Aranguren, la realidad es que deberá afrontar un debate que tendrá impacto dentro de la alianza Cambiemos, donde ya hay diputados que objetan la decisión de efectuar un duro aumento de las tarifas.
Farm. Carolina Carfagno