SU TRASPLANTE, UNA ESPERANZA
El trasplante se realizará en cuatro semanas en el Hospital Universitario Austral, y aunque Lichu no conoce al donante tiene la esperanza de poder abrazarlo dentro de un año, cuando a ambos les permiten conocerse: "Solo se que es brasileño y tiene 39 años", agregó.
Antes de recibir este trasplante el joven ya se realizó tres tratamientos de quimioterapia, de 30 días cada uno, y que incluyeron aislamiento en el Hospital Británico de Rosario. El lunes de la semana pasada tuvo una recaída, y en ese momento decidieron realizarle el trasplante.
"Lo primero que se te viene a la cabeza es que te vas a morir. Yo le pregunte al médico si me iba a pasar eso y me dijo que por el tipo de leucemia que tenía, y porque entrenaba y era joven, tenía buenas posibilidades", recordó Lichu sobre le momento en que se enteró de la leucemia.
"Pero, también me dijo: la mitad depende de vos y de tus ganas de vivir. Así que no me quedó otra que sobreponerme, porque si me deprimía me moría", agregó el joven con entusiasmo, mientras se practica una quimioterapia en el hospital.
El trasplante de médula ósea es una intervención que no requiere de una operación quirúrgica, y que no es dolorosa para el donante: "Es parecido a un trasplante de sangre. Se sacan las células madres de una persona y se le inyectan a la otra", simplificó Lichu.
Gracias a los bancos de donación de médula, que están asociados a un banco mundial, con una simple muestra de sangre se puede ayudar a una persona desconocida sin tener que hacer una convocatoria. Así fue el caso de Lichu, quien se considera un afortunado por haber encontrado a alguien compatible.
Como muestra de su agradecimiento Lichu, sus familiares, amigos y otros grupos solidarios, se unieron para empezar a desarrollar distintas campañas de recolección de datos y concientización sobre la donación.
La provincia de Santa Fe tiene un programa de donación de sangre y médula ósea, y en conjunto con este programa se empezaron a desarrollar jornadas de recolección de datos y concientización: "La primera vez vinieron 70 personas, y estamos organizando un evento por mes".
"Además, para festejar mi recuperación, mis papá me organizaron una fiesta a la que vinieron 1500 personas. Ese día decidimos pedir donaciones y juntamos más de $60.000 para ayudar a otro chico", agregó Lichu.