11/04/14
Los vecinos aseguran que la llegada de Gendarmería les da tranquilidad
Ayer fue incesante el paso de móviles con gendarmes y agentes de Prefectura.
El día después de la sorpresiva irrupción de las fuerzas federales en Rosario tuvo una marcada aceptación de los vecinos. Aunque el objetivo de los operativos apuntó a desbaratar las sinuosas redes de tráfico de drogas y delitos conexos, la gente no dudó en remarcar que el permanente patrullaje de los efectivos les brinda tranquilidad, sobre todo a la hora de transitar las calles, donde en los últimos tiempos recrudecieron los robos, arrebatos, asaltos a comercios, entraderas o escruches contra la propiedad privada.
En medio de un paro nacional que desaceleró la actividad cotidiana, la cara de algunos sectores de la ciudad se vio alterada ayer por el notable trajinar de los móviles de Gendarmería Nacional, de Prefectura Naval y de vehículos particulares con efectivos de civil realizando tareas de inteligencia.
"Era hora"; "me parece perfecto"; "me da tranquilidad" o "es necesario", fueron algunas de las frases de los ciudadanos consultados acerca de la determinación conjunta del gobierno provincial y nacional de atacar la comercialización de estupefacientes y sus consecuencias criminales con fuerzas federales.
Y aunque los megaoperativos fueron puntualmente planificados y puestos en marcha para atacar el narcotráfico, muchos rosarinos creen que la sola presencia de las efectivos nacionales genera un repliegue del delito en sus diversas formas, lo que impacta positivamente en lo cotidiano.
La postal fue clara en muchos puntos de la ciudad. Sobre el mediodía una chata y un auto de la patrulla de Caminos de Gendarmería cargaban nafta simultáneamente para abastecerse y seguir con los patrullajes.
Un rato más tarde, esa estación de servicio decidió no atender más a clientes porque se generó una discusión entre los empleados y un grupo de personas que llegó hasta el lugar para recriminarles que no se habían adherido al paro. La situación fue controlada por la policía provincial, que apostó dos móviles en lugar.
Patrulla. Mientras tanto, las patrullas blancas de la Prefectura Naval y las verdes de Gendarmería surcaban de sur a norte y viceversa por San Martín, bulevar Oroño, Avellaneda, Francia, y en los accesos a barrios más alejados en el oeste y norte de la ciudad.
En líneas generales los rosarinos experimentan por estos días sensaciones encontradas: hay conciencia de que los operativos obedecen a un panorama preocupante en materia de criminalidad, y por el otro se advierte que valoran que el despliegue de uniformados contribuye a brindar seguridad, una demanda creciente y repetida en los últimos tiempos.